Un ataque sin precedentes
El 24 de octubre de 2025 se registró una de las operaciones DDoS masivas más importantes hasta la fecha. El incidente afectó a un punto de terminación público en Australia alojado en la infraestructura cloud de Azure y fue detectado y mitigado automáticamente por los sistemas de Microsoft.
Las cifras clave
- Flujo máximo: 15,72 Tbps.
- Paquetes por segundo: hasta 3,64 mil millones de pps.
- Direcciones IP implicadas: más de 500 000.
- Objetivo: un unico punto de terminacion publico en Australia.
Según declaraciones internas recogidas por Microsoft y fuentes del sector, estos datos convierten el episodio en la mayor agresion DDoS observada en el entorno cloud hasta la fecha.
Origen y modus operandi
La investigacion posterior identifico al botnet llamado Aisuru, una variante tipo Turbo Mirai, como la fuente principal del trafico malicioso. Este botnet aprovechaba dispositivos IoT comprometidos, como routers y camaras domesticas. Los atacantes emplearon principalmente paquetes UDP con poco uso de suplantacion de direcciones y puertos origen aleatorios, lo que facilito el trazado y la respuesta del proveedor.
Mitigacion automatica y lecciones
Azure DDoS Protection detecto y mitigó el ataque de forma automatica, gracias a una arquitectura distribuida que filtra y absorbe trafico malicioso a traves de multiples centros de datos. Segun fuentes del sector, no se registro una interrupcion perceptible del servicio durante el incidente.
Sin embargo, el hecho subraya desafios crecientes: la expansion de redes domesticas de alta velocidad y el numero masivo de objetos conectados implican que futuros ataques podrian alcanzar volumenes aun mayores. Expertos y responsables de seguridad advierten que las empresas dependientes del cloud deberian:
- Reforzar las practicas de seguridad en dispositivos IoT y en la configuracion de red.
- Realizar auditorias regulares de las arquitecturas expuestas a internet.
- Integrar soluciones de mitigacion avanzadas y automatizadas.
Conclusiones
El episodio del 24 de octubre de 2025 confirma que las plataformas cloud pueden soportar y mitigar ataques de magnitud historica cuando disponen de mecanismos distribuidos y automatizados. Al mismo tiempo, evidencia la evolucion de las amenazas vinculada a la proliferacion de dispositivos IoT y a la disponibilidad de enlaces de banda ancha de alta capacidad. La seguridad en la nube requerira adaptacion continua y colaboracion entre proveedores, empresas y usuarios para reducir la superficie de ataque.




