SpinLaunch y la catapulta centrífuga que podría abaratar los lanzamientos a la órbita terrestre baja
El sector espacial atraviesa una transformación impulsada por tecnologías disruptivas que cuestionan los métodos tradicionales de lanzamiento. SpinLaunch propone una alternativa basada en la fuerza centrífuga para impulsar satélites hacia la orbita terrestre baja, una opción que promete cambios en los costos y en el impacto ambiental de la actividad espacial.
Una tecnología centrífuga para lanzar cargas utiles
El sistema Accelerator Suborbital de SpinLaunch se apoya en un principio físico distinto al de las cohetes convencionales. Consiste en una cámara al vacío con brazos rotativos que aceleran las cargas útiles hasta 8.000 km/h. Antes de la eyección hacia la alta atmósfera, las cargas someten a aceleraciones de hasta 10.000 G.
En pruebas realizadas en Nuevo México la compañía ha completado diez lanzamientos suborbitales, y un ensayo en septiembre de 2022 confirmó la viabilidad técnica del concepto. Entre las ventajas destacadas figuran la eliminación de emisiones directas de gases de efecto invernadero durante el lanzamiento y la reducción en la dependencia de propulsores de combustible químico.
SpinLaunch estima costos por kilogramo entre $1,250 y $2,500, una cifra significativamente inferior a la de muchos lanzadores actuales. La ausencia de etapas de propulsión quita también parte de la fuente de algunos residuos orbitales.
Meridian Space y los microsatélites aplastados
La constelación Meridian Space es la primera aplicación práctica anunciada para esta tecnología. Los microsatélites tienen una forma aplanada de 2,3 m de diámetro y un peso aproximado de 70 kg. Ese diseño facilita su encaje en un « bus de lanzamiento » que permite apilar varias unidades y maximizar la eficiencia por lanzamiento.
Los satélites están pensados para prestar servicios de comunicación de alta velocidad a precios competitivos, con el objetivo de reducir el coste de acceso al espacio. SpinLaunch planea iniciar los primeros lanzamientos comerciales el próximo año.
Desafíos y oportunidades
La versión a mayor escala, Accelerator Orbital, podría permitir hasta cinco lanzamientos comerciales diarios, lo que cambiaría la accesibilidad de servicios espaciales para sectores como telecomunicaciones, observación terrestre e investigación.
Sin embargo, la intensificación de la actividad en orbita baja plantea preocupaciones que deben gestionarse:
- Aumento del riesgo de colisiones entre vehículos y satélites.
- Contaminación luminosa que afecta a la observación astronómica.
- Interferencias en observaciones científicas.
- Multiplicación de residuos durante las reentradas atmosféricas.
El equilibrio entre innovación y responsabilidad ambiental exigirá ajustes en los marcos regulatorios internacionales para preservar la integridad del entorno espacial.
Perspectivas
Si SpinLaunch cumple sus promesas técnicas y económicas, podría redefinir modelos de acceso a la orbita y acelerar la democratización del espacio. No obstante, la escala real del impacto dependerá de la capacidad de la empresa para convertir las pruebas en operaciones comerciales fiables y de la respuesta regulatoria ante los nuevos riesgos.
Los próximos meses serán decisivos para determinar si esta aproximación centrífuga puede integrarse de forma segura y sostenible en el ecosistema espacial mundial.




